Restaurantes
Uno por mesa, a la vista al pedir la cuenta. El sitio donde las reseñas más deciden si alguien entra o sigue de largo.
Tus clientes escanean desde la mesa y llegan directo a las estrellas de tu negocio. Pega tu enlace de reseñas, elige tus colores y descarga el soporte en 3MF, listo para la impresora. Gratis y sin registro.
Esta herramienta necesita JavaScript activado para generar los códigos. El resto de la página funciona igual.
La carta, tu página de reseñas de Google, tu Instagram, tu web… lo que quieras.
Toca un emoji o sube tu logo. En el objeto impreso saldrá en relieve, en el color del código.
Inclinado, se imprime sin soportes. Ideal para cartas y «déjanos una reseña».
Estos dos colores van guardados dentro del archivo 3MF: al abrirlo en el programa de tu impresora, cada parte ya sale con su color.
100 % privado — todo se genera dentro de tu navegador. Ni tu enlace ni tu logo se suben a ningún servidor.
Hay dos enlaces de tu negocio en Google, y parecen lo mismo pero no lo son:
El código del soporte tiene que llevar el segundo. Cada pantalla de más entre la mesa y las estrellas se come una parte de las reseñas.
Desde la computadora: entra con la cuenta de Google que administra tu negocio y busca el nombre del negocio en Google. Arriba de los resultados aparece tu panel de administración; ahí está el botón para pedir reseñas, que te muestra el enlace listo para copiar.
Desde el celular: en la app de Google Maps, toca tu foto de perfil, entra a tus perfiles de empresa, elige el negocio y busca la opción para conseguir más reseñas.
El enlace suele verse así: g.page/r/…/review. Pégalo en el campo «Enlace» de la herramienta, arriba.
Abre el enlace en el celular, en una ventana de incógnito. Si aparece directamente la ventana de las estrellas, es el correcto. Luego escanea el código en la pantalla de la computadora con la cámara del celular. Solo después de que los dos pasos funcionen, imprime: el soporte no se puede corregir una vez impreso.
El código impreso lleva el enlace grabado para siempre. Si algún día Google cambia tu enlace de reseñas, todos tus soportes dejarían de servir. Para protegerte, crea en tu web una dirección propia —por ejemplo tunegocio.com/resena— que redirija a tu enlace de Google, y pon esa en el código. Si algo cambia, actualizas la redirección y los soportes siguen funcionando.
Google tiene reglas claras sobre cómo pueden pedir reseñas los negocios. Si las rompes, puede borrar esas reseñas y sancionar tu perfil. Estas son las cuatro que más se rompen sin querer:
Nada de «reseña = postre gratis», descuentos, sorteos ni regalos por dejar una opinión. Está prohibido aunque no pidas que sea positiva.
Preguntar primero «¿qué tal todo?» y ofrecer el código solo a quien dice que bien está prohibido. También lo está desanimar las opiniones negativas. Aquí el soporte juega a tu favor: está en todas las mesas y lo ve todo el mundo por igual.
Google no permite obligar ni presionar a los clientes para que dejen la reseña mientras están en el negocio. Un soporte en la mesa es una invitación, no una presión. Que el mesero se quede al lado esperando a que la escriban, sí lo es.
Pedir a los empleados que consigan cierto número de reseñas, o reseñas con cierto contenido, también va contra las reglas. Y el personal y los dueños no deben reseñar su propio negocio.
La herramienta deja poner un texto en relieve bajo el código. Algunas frases que funcionan y cumplen:
Y las que conviene evitar: «Déjanos 5 estrellas», «Reseña y te regalamos el café», o «Si algo salió mal, díselo al mesero; si te gustó, a Google». La última parece inocente, pero es exactamente la selección que Google prohíbe.
El soporte se imprime de una sola pieza, sin soportes de impresión, con la cara del código inclinada 58° para que se escanee cómodo desde la silla. Sale en dos colores: la base de uno y el código y el texto en relieve de otro, ya separados dentro del archivo 3MF.
El mejor momento para pedir una reseña es al final, cuando el cliente ya comió y espera la cuenta. Por eso funciona mejor en la mesa que en la entrada: ahí está cuando ya tiene algo que contar. Una buena combinación es un soporte por mesa y otro junto a la caja.
Para los colores, piensa primero en el contraste y luego en la marca: código oscuro sobre base clara se lee siempre. Si quieres usar los colores de tu negocio, la herramienta mide el contraste mientras eliges y te avisa si el código va a costar leerlo. Y evita el filamento brillante o sedoso para el código: los reflejos de las lámparas confunden a la cámara. El mate funciona mejor.
Uno por mesa, a la vista al pedir la cuenta. El sitio donde las reseñas más deciden si alguien entra o sigue de largo.
Junto a la caja o en la barra, donde el cliente espera su bebida con el celular en la mano.
En el mostrador de pago. Clientes que vuelven cada pocas semanas y que ya tienen opinión formada.
En el mostrador donde se entregan las llaves. Una buena reseña de un taller vale oro, porque la gente desconfía por defecto.
En recepción, a la salida. Discreto y sin que nadie tenga que pedirlo de palabra.
Junto a la terminal de pago, el único momento en que todos los clientes se detienen.
En tu Perfil de Empresa de Google. Con la sesión iniciada, busca el nombre de tu negocio en Google: aparece tu panel de administración y en él el botón para pedir reseñas, que te da el enlace directo. En la app de Google Maps está en tu foto de perfil, dentro de tus perfiles de empresa. El enlace suele tener la forma g.page/r/… /review.
Funciona, pero peor. Ese enlace abre la ficha del negocio y el cliente tiene que encontrar por su cuenta dónde se escribe la reseña. El enlace de reseña abre directamente la ventana de las estrellas. Cada paso de más hace que menos gente termine, así que usa siempre el de reseña.
No. Las políticas de Google prohíben ofrecer pagos, descuentos, productos o servicios gratis a cambio de una reseña. Google puede eliminar esas reseñas y sancionar el perfil. Pide la opinión sin dar nada a cambio.
Tampoco. Google prohíbe pedir reseñas de forma selectiva a quien crees que dejará una buena, y también desanimar las negativas. Un soporte en cada mesa cumple de forma natural: lo ve todo el mundo por igual.
El código impreso lleva el enlace grabado y no se puede editar. Si Google cambia tu enlace, habría que imprimir soportes nuevos. Para evitarlo, si tienes página web, crea una dirección propia que redirija a tu enlace de reseñas, como tunegocio.com/resena, y pon esa en el código. Si algo cambia, actualizas la redirección y los soportes siguen sirviendo.
Para un enlace de reseña, 55 mm de código en el soporte es cómodo de escanear desde la silla. La herramienta calcula los milímetros por cuadradito mientras diseñas y te avisa en rojo si bajas de 1,5 mm, el límite por debajo del cual la impresora redondea las esquinas y el código deja de leerse.
Sí. La mejor forma es programar un cambio de filamento a la altura donde empieza el relieve: casi todos los programas de laminado lo permiten, y el resultado queda igual que en una impresora multicolor. Imprimir todo de un color también funciona, pero el código se lee peor.
La placa con la red de invitados, y lo que casi nadie cuenta: la contraseña viaja legible dentro del código.
Con las medidas de la pieza, qué anilla comprar y cuántos caben en tu bandeja.
Los tres formatos y la interfaz en diez idiomas.