Bodas y eventos
Un llavero de recuerdo con el QR al álbum de fotos compartido. Los invitados se lo llevan y siguen subiendo fotos durante semanas.
Pega tu enlace y descarga el llavero listo para imprimir, en 3MF con los dos colores dentro del archivo. Con su agujero para la anilla y el código en relieve. Gratis y sin registro.
Esta herramienta necesita JavaScript activado para generar los códigos. El resto de la página funciona igual.
La carta, tu página de reseñas de Google, tu Instagram, tu web… lo que quieras.
Toca un emoji o sube tu logo. En el objeto impreso saldrá en relieve, en el color del código.
Inclinado, se imprime sin soportes. Ideal para cartas y «déjanos una reseña».
Estos dos colores van guardados dentro del archivo 3MF: al abrirlo en el programa de tu impresora, cada parte ya sale con su color.
100 % privado — todo se genera dentro de tu navegador. Ni tu enlace ni tu logo se suben a ningún servidor.
Medidos sobre el archivo que genera esta misma herramienta, con el tamaño por defecto de 45 mm.
| Medidas del llavero | 54,7 × 58,5 × 4,2 mm 54,7 × 68,3 mm si añades texto en relieve |
| Grosor de la placa | 3 mm |
| Altura del relieve | 1,2 mm |
| Agujero de la anilla | 4,6 mm de diámetro |
| Material por pieza | ≈ 8 g de PLA (relleno 15 %) |
| Tiempo aproximado | 20 – 35 min a 0,2 mm de capa |
El agujero es de 4,6 mm, así que entra de sobra un aro partido estándar de 20 a 25 mm, del tipo que se vende por cientos en cualquier tienda de bisutería o ferretería. Su alambre suele medir entre 1 y 1,5 mm. También pasa un mosquetón pequeño o el eslabón de una cadena fina, si quieres darle un acabado más cuidado.
Imprimir de uno en uno no tiene sentido: el tiempo por pieza se desploma cuando llenas la bandeja. Con el tamaño por defecto y 5 mm de separación entre piezas:
Con PLA basta para la mayoría de los casos. Pero hay un detalle que marca la diferencia al escanear: usa PLA mate para el código, no brillante. El filamento brillante refleja la luz de los focos o del sol directamente hacia la cámara y le impide distinguir los cuadrados oscuros de los claros. El mate difumina ese reflejo. Es la diferencia entre escanear a la primera o tener que buscar el ángulo bueno.
Si el llavero va a vivir dentro de un coche al sol, cambia a PETG: el PLA empieza a deformarse por encima de unos 50 °C, y el salpicadero de un coche en verano pasa de eso sin dificultad. El PETG también aguanta mucho mejor el roce con las llaves.
Ocho gramos por pieza significa que una bobina de un kilo da para unos 125 llaveros. Para saber tu coste real, divide lo que te costó la bobina entre 125. Con una bobina de 450 pesos, por ejemplo, sale a menos de 4 pesos de material por llavero, sin contar la anilla ni la electricidad.
La ventaja del llavero sobre la tarjeta de papel es sencilla: no se tira. Va en el bolsillo, se ve todos los días y el enlace sigue funcionando años después.
Un llavero de recuerdo con el QR al álbum de fotos compartido. Los invitados se lo llevan y siguen subiendo fotos durante semanas.
Instagram, LinkedIn o tu web. Se recuerda muchísimo más que una tarjeta de papel que acaba en la basura del hotel.
Repartir llaveros en vez de folletos. Cuesta parecido, pesa menos en la maleta y sobrevive al viaje de vuelta.
Un llavero junto a la herramienta o el equipo, con el QR al vídeo de mantenimiento o a la ficha técnica.
El QR a una página con tu teléfono. Quien encuentre al animal escanea y te llama, sin grabar datos personales en el metal.
El llavero de la habitación con el QR a las instrucciones, la wifi o el horario del desayuno.
El agujero mide 4,6 mm de diámetro. Ahí entra de sobra un aro partido estándar de 20 a 25 mm, cuyo alambre suele ser de 1 a 1,5 mm. También pasa un mosquetón pequeño o el eslabón de una cadena fina.
Con el tamaño por defecto de 45 mm: de 12 a 16 piezas en una cama de 256 mm (Bambu A1, P1S, X1C), 9 en una de 220 mm (Ender 3, Prusa MK4) y 6 en una de 180 mm (A1 mini). La diferencia depende de si añades texto en relieve, que alarga la pieza unos 10 mm.
Unos 8 gramos de PLA con relleno del 15 %. Una bobina de un kilo da para unos 125 llaveros. Para saber tu coste por pieza, divide el precio de tu bobina entre 125.
PLA mate para el código: el PLA brillante refleja la luz de los focos y confunde a la cámara del móvil. Si el llavero va a quedarse dentro de un coche al sol, usa PETG, porque el PLA se deforma por encima de unos 50 °C y además el PETG resiste mucho mejor el roce con las llaves.
Depende de la longitud del enlace, no del gusto. Cada cuadradito del código debe medir al menos 1,5 mm. Con un enlace corto, 45 mm funciona bien; con uno largo necesitarás 55 mm o más. La herramienta calcula ese dato mientras diseñas y te avisa en rojo si te pasas del límite.
El relieve de 1,2 mm da margen para años de uso normal, pero el PLA se raya con el tiempo. Si el llavero va a llevar una vida dura, imprímelo en PETG. Y en cualquier caso, evita los barnices brillantes: reflejan la luz y dificultan el escaneo.
Sí. Puedes imprimir la pieza entera de un color, aunque el código se lee peor porque solo lo distingue la sombra del relieve. Mucho mejor: programa un cambio de filamento a la altura de 3 mm, que es donde empieza el relieve. Casi todos los programas de laminado permiten esa pausa, y el resultado es idéntico al de una impresora multicolor.
Inclinado y sin soportes, para cartas de restaurante y para pedir reseñas en Google. Se imprime en el generador principal.
Con dos agujeros para colgarla. Ideal para el QR de la wifi en alojamientos y cafeterías.
Los tres formatos, modo wifi y la interfaz en diez idiomas.