Collar de perro
El caso de siempre. Con el nombre en relieve para llamarlo y el QR para localizarte a ti.
Si alguien encuentra a tu perro, escanea la chapa y te localiza en un toque. Pega tu enlace de contacto y descarga la pieza en 3MF a dos colores, lista para tu impresora. Gratis y sin registro.
Esta herramienta necesita JavaScript activado para generar los códigos. El resto de la página funciona igual.
La carta, tu página de reseñas de Google, tu Instagram, tu web… lo que quieras.
Toca un emoji o sube tu logo. En el objeto impreso saldrá en relieve, en el color del código.
Inclinado, se imprime sin soportes. Ideal para cartas y «déjanos una reseña».
Estos dos colores van guardados dentro del archivo 3MF: al abrirlo en el programa de tu impresora, cada parte ya sale con su color.
100 % privado — todo se genera dentro de tu navegador. Ni tu enlace ni tu logo se suben a ningún servidor.
Una chapa de metal lleva tu teléfono grabado y ahí se acaba. Una chapa con QR puede llevar mucho más, y puedes cambiarlo sin volver a imprimir. Estas son las tres formas, con lo bueno y lo malo de cada una.
Es la opción más directa en México. Se escribe así, con tu número completo y sin espacios ni signos:
https://wa.me/5218331234567
El 52 es México, el 1 va después de la clave de país para celulares, y luego la lada y el número. Quien escanee abre directamente la conversación contigo, sin teclear nada. Puede mandarte una foto del animal y su ubicación en el mismo chat, que es justo lo que necesitas.
Si tienes web, crea una dirección corta del tipo tusitio.com/firulais con el nombre de la mascota, tu teléfono, si necesita medicación y cualquier cosa que convenga saber. Es la opción con más ventajas: puedes actualizarla cuando cambies de número, añadir un segundo contacto o escribir «se perdió el 12 de marzo, recompensa» sin tocar la chapa.
Codificado como tel:+528331234567, el teléfono de quien escanee ofrece llamar de inmediato. Tiene una ventaja real: funciona sin conexión a internet, cosa que los dos anteriores no. Y una desventaja grande: si cambias de número, la chapa deja de servir.
El enlace de WhatsApp para la mayoría de los casos, porque casi todo el mundo lo tiene y no depende de que mantengas una web. Si tu mascota necesita medicación o tiene alguna condición que conviene explicar, entonces la página propia, porque ahí cabe esa información.
Tu domicilio. Una chapa con la dirección de casa colgada del cuello de un animal que sale a la calle todos los días es información a la vista de cualquiera. El teléfono basta para que te devuelvan a tu mascota; la dirección solo añade riesgo.
El nombre, con matices. El nombre del animal sí ayuda: quien lo encuentre puede llamarlo y tranquilizarlo, y eso facilita acercarse. Grábalo en la chapa como texto en relieve, que se lee sin escanear nada.
Datos del veterinario, mejor dentro del enlace. No en la pieza. En la página o en el chat puedes dar todos los detalles que quieras, y los cambias cuando cambie la situación.
Aquí hay una tensión que conviene entender antes de imprimir: cuanto más largo sea el enlace, más grande tiene que ser la chapa. Un enlace largo necesita más cuadraditos dentro del código, y esos cuadraditos tienen que medir al menos 1,5 mm para que una impresora de boquilla de 0,4 mm los saque definidos.
wa.me cabe; una dirección larga con parámetros, no.La herramienta calcula los milímetros por cuadradito mientras diseñas y te avisa en rojo en cuanto bajas del límite. Si te avisa, tienes dos salidas: agrandar la chapa o acortar el enlace.
PETG, sin dudarlo. Una chapa de mascota vive la peor vida que puede vivir una pieza impresa: roce constante contra el collar y contra otras chapas, lluvia, sol y el interior de un coche en verano. El PLA empieza a deformarse por encima de unos 50 °C y el salpicadero de un coche cerrado pasa de eso sin esfuerzo. El PETG aguanta las tres cosas bastante mejor.
Si solo tienes PLA, úsalo mate: el brillante refleja la luz y le dificulta la lectura a la cámara. Y cuenta con reimprimir la chapa cada cierto tiempo, que tampoco es grave cuando cuesta seis gramos de filamento.
Imprime una, escanéala con dos teléfonos distintos y comprueba que abre donde debe. Después deja la chapa a la intemperie un par de días y vuelve a escanearla. Es un minuto de trabajo que te dice si el material elegido aguanta donde vive tu mascota.
El caso de siempre. Con el nombre en relieve para llamarlo y el QR para localizarte a ti.
En 30 mm y con enlace corto. Los gatos se alejan más y vuelven menos, así que la chapa cuenta todavía más.
En un vuelo o una mudanza, la etiqueta del transportín con tu contacto evita un disgusto si se traspapela.
Una segunda chapa en la correa, por si el collar se suelta y la correa se queda con alguien.
El QR a una página con su tratamiento, su alergia o su veterinario. Información que no cabe en una chapa de metal.
Una chapa por animal, con la ficha de adopción. Cuesta seis gramos de filamento por pieza.
Un enlace de WhatsApp del tipo wa.me con tu número, o una página sencilla tuya con los datos de contacto. Las dos abren el contacto de un toque y las dos se pueden cambiar sin reimprimir.
Si prefieres que funcione sin internet, codifica el número como tel: y el teléfono ofrecerá llamar directamente. A cambio pierdes la posibilidad de cambiarlo más adelante.
El nombre ayuda: quien la encuentre puede llamarla y tranquilizarla, y eso facilita acercarse y leer la chapa. Lo que no conviene grabar es tu domicilio. Teléfono y nombre bastan para que te la devuelvan.
Para perro mediano o grande, de 38 a 45 mm de código funciona bien. Para gato o perro pequeño conviene bajar a 30 mm, pero entonces el enlace debe ser muy corto: cuanto más largo, más cuadraditos tiene el código y más pequeños salen. La herramienta avisa en rojo si bajas de 1,5 mm por cuadradito.
PETG. Resiste el roce contra el collar, la lluvia y el calor del coche, donde el PLA se deforma por encima de unos 50 °C. Si solo tienes PLA, úsalo mate y cuenta con reimprimir la chapa cada cierto tiempo.
Quien encuentre al animal normalmente lo sujetará antes de escanear, así que el caso real es con la chapa quieta en la mano. Aun así, imprime una y pruébala con dos teléfonos distintos antes de dar la pieza por buena.
Sí, siempre que el código apunte a una página tuya en lugar de al número directo. Cambias lo que dice esa página y la chapa impresa sigue sirviendo. Es la razón principal para preferir un enlace sobre un tel: grabado.
Bastante menos que una de metal: el plástico contra el collar apenas suena. Si al animal le molesta el golpeteo, cose la chapa al collar con hilo en vez de colgarla de la anilla.
El mismo formato, con las medidas de la pieza, qué anilla comprar y cuántos caben en tu bandeja.
La placa de pared con la red de invitados, y por qué la contraseña viaja legible dentro del código.
Los tres formatos, modo wifi y la interfaz en diez idiomas.